Lo mejor del Algarve de Portugal

Nos vamos de ruta por el Algarve de Portugal para mostraros lo mejor de esta región. De la mano de consejeros locales recorremos sus pueblos típicos, sus espectaculares playas, sus impresionantes acantilados y su serranía interior. Anímate.

El Algarve es una región al sur de Portugal que abarca unos 150 kilómetros. Empieza en la frontera con España y finaliza al llegar al Océano Atlántico.  Pero esta pequeña franja principalmente costera ofrece tesoros sorprendentes. Los descubrimos.

Aunque el gran atractivo del Algarve son sus playas, posee un interior de gran riqueza natural en la Sierra de Monchique. Sus ciudades, algunas orientadas al turismo de masas, contrastan con otros pequeños pueblos que conservan sus tradiciones y su auténtico carácter portugués.

Comenzando nuestra ruta en la frontera con España, el primer pueblo a destacar que nos encontramos es Vila Real de Santo Antonio, puerta de entrada al Parque Natural de la Ría Formosa, un conjunto de islas muy acogedoras, de playas inmensas, vacías y tranquilas. Aquí nos encontramos con pueblos aislados en bellos entornos naturales a los que apenas llegan turistas, conservando sus tradiciones y su tranquilidad.

Pero de entre todos los pueblos de la zona destaca Tavira. Con restos romanos y musulmanes, vale la pena visitar su centro histórico sobre una colina y pasear por las calles que dan al río Gilao, con terrazas muy animadas en verano. Tavira tiene gran encanto. Frente a esta localidad nos encontramos la isla de Tavira, sólo accesible en barco. Aquí puedes recorrer los canales del Parque Natural de la Ría Formosa y disfrutar de playas de arena fina casi vacías. La más conocida es la Playa do Barril.

Continuamos ruta. Antes de llegar a Faro, la capital del Algarve portugués, vale la pena parar en Olhao. Aunque ya se nota la influencia del turismo de masas, el barrio de pescadores, cerca de la ría, aún conserva su carácter tradicional con calles estrechas y casas bajas. Desde aquí es recomendable tomar un barco a las islas de la Culatra o da Armona, con excelentes playas, destacando la de O Farol.

Y ya en Faro descubrimos los contrastes del Algarve. Una ciudad utilizada por muchos visitantes como núcleo de paso pero que si la descubres te sorprende su pintoresco centro histórico amurallado, con sus calles adoquinadas y su Catedral. Es también buen punto de partida para excursiones en barco por el Parque Natural de la Ría Formosa.

Continuando por la costa, llegamos al corazón del Algarve portugués. Esta es la zona más masificada con turistas buscando sol y playa. Quarteira, Vilamoura y, sobre todo, Albufeira son claro ejemplo de ello. Lo que en su día era un coqueto pueblo de pescadores costero ha perdido sus señas de identidad tradicionales, con un centro ocupado por tiendas y bares para turistas. Aunque tiene una coqueta playa en pleno centro histórico accesible a través de un muro.

Quarteira y Vilamoura han sufrido la misma evolución, aunque en menor medida. Y Vilamoura, con su marina, se orienta más a un turismo de lujo. En esta zona vale la pena disfrutar de las playas de Ançao (Quarteira) y Falesia (Vilamoura).

Y si seguimos ruta por el Algarve costero, en la parte Oeste encontramos la zona más diversa. Portimao y Lagos son las referencias de la región, los núcleos principales. Esta última resulta muy interesante y variopinta, ya que tiene un centro histórico muy acogedor, con una zona antigua amurallada y mucho atractivo cultural, conservando aún su carácter tradicional. Y a pocos kilómetros del centro encontramos bonitas playas en las que relajarnos, como la inmensa Meia Praia.

Pero el atractivo de esta zona del Algarve reside en encantadores pueblos de interior como Silves, con su imponente castillo dominando el pueblo tradicional amurallado; villas costeras como Carvoeiro, con un precioso arenal entre acantilados; y fantásticas playas como la de A Rocha, la más famosa y accesible desde Portimao. Y al llegar al Cabo San Vicente nos maravillan sus acantilados y nos fascina la pequeña localidad de Sagres, en la que merece la pena visitar su fortaleza.

Desde del Cabo San Vicente y hacia el norte tenemos kilómetros y kilómetros de playas enormes, salvajes y poco frecuentadas. Es una de las zonas de mayor belleza natural de Portugal. Ideal para el surf. Podemos recorrer la llamada Costa Vicentina parando en poblaciones poco frecuentadas  como Carrapateira, con playas como las do Amado y la de Vale Figueira, y Aljezur.

La mejor manera de hacer esta ruta por el Algarve es disponer de cohe, ya que el transporte público deja de lado preciosas playas y pueblos aislados. Aunque las principales ciudades y pueblos están comunicados por tren y/o autobús.

Y así finalizamos nuestra ruta por el Algarve de Portugal. Una región única, de una belleza natural incomparable.

Si quieres saber más sobre este destino o algunas de sus localidades o playas, o tienes cualquier pregunta, puedes escribirnos a info@consejerosviajeros.com o dejar tus comentarios a continuación.

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