Bolivia, un viaje en las alturas

Desiertos salados y volcanes nevados. Lagos míticos y pueblos coloniales. Ciudades de altura. Y todo a las puertas de la selva Amazónica. Bolivia es de esos países que lo tiene todo para enamorarnos en un viaje singular.

Bolivia es una mezcla de pueblos étnicos como los quechuas, los aymaras, los guaraníes y muchos otros, donde también se encuentran los descendientes de los españoles. Esta mezcla singular enriquece un país singular.

Resulta difícil concentrar todo lo que Bolivia ofrece en pocas palabras, pero vamos a hacerte un recorrido por aquellos destinos imprescindibles de un país increíble. Y hacemos esta ruta de sur a norte, empezando por uno de los grandes atractivos del país, el Salar de Uyuni.

Este desierto de sal único en el mundo hace de frontera natural entre Chile y Bolivia. Un paraje lleno de lagunas espectaculares, flamencos, hoteles de sal, llamas, islas de cactus y una planicie blanca inabarcable. Un destino que ofrece miles de postales y panoramas a casi 3700 metros sobre el nivel del mar. Si entras desde Chile, lo mejor es hacer un tour de 3 días en 4×4 y asombrarse.

En esta excursión no dejes de visitar la Reserva Nacional Andina Eduardo Avaroa. Una aventura por el altiplano puro, en condiciones extremas. De dos a tres días en todoterreno son recomendables para disfrutar de lagunas coloradas, géiseres, barro burbujeante y parajes impresionantes. Y de un frío extremo a 4000 metros de altura,

Tras llegar a Uyuni, encaramos ruta hacia Potosí, la ciudad de las minas de plata, en Cerro Rico. De este lugar se extrajeron enormes cantidades de materiales preciados enviados al viejo continente durante la colonización. Hoy en día se pueden visitar las minas, a casi 4000 metros de altura, y conocer las inhumanas condiciones de los mineros, que pasan días en la oscuridad masticando hoja de coca para soportar la eterna noche. En la ciudad, de color marrón con casas de ladrillo y adobe, es recomendable visitar la Casa Nacional de la Moneda y la Catedral.

Y de una ciudad marrón, a otra blanca. Sucre. Quizá la villa más bonita de toda Bolivia, con casas encaladas en blanco y donde se respira mucha tranquilidad. Aquí nació Bolivia y aquí se vive su historia. Por algo es su capital (no, no es La Paz). Perderse por sus calles, disfrutar de sus palacetes y su casco histórico perfectamente conservado es un lujo colonial. Las vistas desde el Monasterio de La Recoleta son majestuosas.

Desde Sucre puedes desviarte a Santa Cruz de la Sierra, una ciudad de clima tropical con gratas sorpresas. O encarar hacia La Paz pasando por Cochabamba. Aunque esta última no tiene grandes atractivos, sí es muy llamativa ver la segunda estatua de Cristo más grande del mundo Y desde aquí podéis visitar el Parque Nacional de Toro Toro, con un sorprendente paraje natural de cañones.

La Paz es una ciudad en las alturas. De los 3200 a los 4000 metros. Llena de sorpresas. Y verla desde arriba es una maravilla. Puedes disfrutarla bien en teleférico o bien desde alguno de sus miradores, como el de Killi Killi. Cuando estamos visitando la capital oficiosa de Bolivia, nos sentiremos como dentro de una caldera superpoblada. La Paz es para recorrer a pie sus calles coloniales, a pesar de sus empinadas cuestas y del posible mal de altura. La Catedral, la Plaza de San Francisco con su Basílica, el Mercado de las Brujas o la fantasmagórica calle Jaén nos sorprenderán y cautivarán.

Desde La Paz, casi es obligatorio recorrer La Carretera de la Muerte, el camino a Los yungas. El nombre asusta, sí, pero descenderla en bici, como tiene que hacerse, lo hace más. Son 64 kilómetros de bajada mortal con vertiginosos precipicios en cada curva que caen más de 800 metros. También puedes recorrerla en bus local, pero casi que asusta más. Igualmente, desde La Paz puedes escaparte al Valle de la Luna, un destino en el que la erosión ha esculpido sorprendentes estalagmitas y formaciones rocosas.

Y si continúas hacia el Oeste, llegas al Lago Titicaca, frontera natural entre Bolivia y Perú. El lago navegable más alto del mundo. Copacabana es la ciudad costera del país, ya que no tiene mar. Destino muy animado. Y desde aquí puedes llegar a la Isla del Sol, cuna de la civilización inca. Un destino que rebosa naturaleza y restos arqueológicos prehispánicos.

Con este recorrido hemos hecho lo imprescindible de Bolivia. Desde aquí puedes sumar otros destinos como Samaipata, desde Santa Cruz, donde destaca su Fuerte. O Cal Orcko, cerca de Sucre, donde en una pared vertical se pueden ver 5000 huellas de dinosaurios.

O también puedes aventurarte en la Amazonia boliviana, desde Rurrenabaque. Desde aquí puedes hacer un tour de varios días por las Pampas del Río Yacuma y la selva del Amazonas. Una navegación por el Pantanal permite ver animales como caimanes, monos, capibaras y numerosas aves. Y también el delfín rosado del Amazonas. Muy recomendable.

Viajar por Bolivia resulta muy económico. Y vale la pena dedicarle de 15 a 20 días para disfrutar de sus variedades. Puedes moverte en bus regional y experimentar como un local, aunque esto es más lento, pero más gratificante. Y la comida y el alojamiento resultan muy económicos.

Si te han quedado dudas sobre este recorrido por Bolivia o quieres más detalles sobre algún destino, puedes contactarnos por email a info@consejerosviajeros.com o dejar tus comentarios a continuación.

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