Brasil en una ruta de contrastes

Brasil es un país con una naturaleza fascinante, playas increíbles, vida animal única y ciudades con mucho encanto. Recorrer este país supone una ruta de contrastes que te acaba enamorando.

Brasil es el quinto país del mundo en extensión. Y el sexto en población. Recorrer todo el país lleva muchísimo tiempo. Yo pasé casi dos meses viajando por Brasil y tuve que dejar muchos destinos sin visitar. Y por cierto, fui atracado, parte de la aventura, y se llevaron todas mis fotos de este viaje, por lo que estas son prestadas.

En esta ruta de contrastes tocaremos los sitios imprescindibles de Brasil bajo mi experiencia viajera en el país. Debo mencionar aquí a mis compañeros de Carpe Diem como los auténticos expertos en el país carioca, ya que han vivido varios años en Brasil.

Empezamos por Rio de Janeiro, una de las capitales más bonitas del mundo. Las vistas de la bahía desde el Cristo Corcovado son únicas. Incomparables. Podemos dedicar varios días a Rio, pero daría para otro artículo aparte. No os podéis perder el Pao de Açucar, las playas de Copacabana e Ipanema, además de subir al Corcovado, como no. Pero tampoco podéis dejar de visitar el barrio de Leblon, el bohemio vecindario de Santa Teresa o el mítico estadio Maracaná.

Desde Rio de Janeiro, Ilha Grande está cerca. Y es una de las muchas joyas de Brasil. Una isla sin tráfico, naturaleza pura, donde la selva y el mar se juntan. Aquí podéis disfrutar de algunas de las mejores playas del país, como la famosa Lopes Mendes, y otras menos accesibles como Parnaioca, Dois Rios o Cachadaço. Y también podéis bucear o hacer snorkel en las maravillosas Lagoa Verde y Lagoa Azul. O disfrutar de largas caminatas.

Frente a Ilha Grande tenéis la preciosa villa colonial de Paraty, en la que vale la pena recorrer en barco su bahía, preciosa, y parar en las maravillosas playas de Lula y Vermelha. O ir hasta Trinidade para visitar las preciosas Praias do Meio y Cachadaço y la Piscina Natural de Serra da Bocaina.

Continuando ruta hacia el sur, llegamos a uno de los grandes atractivos de Brasil, las Cataratas de Iguazú. Esta frontera natural entre el país carioca y Argentina te dejará impresionado de por vida. Vale la pena verlas desde ambos lados, el brasileño y el argentino. Y asomarse a la Garganta del Diablo es de infarto. Y, si hay luna llena, ver las cataratas de noche te dejará sin palabras.

Al noreste de Iguazú, siguiendo una ruta circular por Brasil, podemos entrar en El Pantanal, una llanura inmensa llena de humedales. Para mí, la gran sorpresa. Sinceramente, es el gran desconocido, y la fauna que puedes ver es realmente asombrosa: felinos salvajes como el jaguar, cocodrilos, infinidad de aves, armadillos… Y aunque la selva no impresiona tanto como la del Amazonas, es el mejor destino para ver animales y un lugar ideal para amantes de la naturaleza tranquila, que pueden hacer rutas a caballo o en jeep y alojarse en Haciendas históricas.

Y continuando viaje por Brasil, nos sumergimos ya de pleno en el Amazonas. Nuestra puerta de entrada es Manaos. Para recorrer la selva tienes que ir en excursión organizada desde algún alojamiento ecológico. Veréis una fauna increíble, poblados indígenas fascinantes y una flora asombrosa. La frondosa selva no defrauda. Puedes pasar tantos días como desees, haciendo expediciones desde algún eco-lodge en canoa o en rutas en barco. Pero la sensación de dormir en pleno Amazonas es indescriptible.

Dejamos el Amazonas y saltamos a la costa noroeste de Brasil, donde encontraremos las playas más salvajes y la naturaleza más sorprendente. Desde Barreirinhas es imprescindible ir a las Lençois Maranhenses. Son una de las grandes maravillas del país. Un paisaje único. Se trata de un gigantesco desierto que entre junio y septiembre se llena de lagunas de agua dulce formadas por la acumulación del agua de lluvia. Puedes bañarte en la Lagoa dos Peixes y la Lagoa Azul, donde vivirás un atardecer increíble.

La siguiente parada de nuestra ruta es Jericoacara, un lugar con gran encanto y de ambiente hippie. Hay que llegar en 4×4, por lo que ya el camino es una aventura a través de las Dunas de Tatajuba y el Río de los Cavalhos Marinhos. Pero Jeri, como se le conoce, merece la pena por su naturaleza salvaje. Su preciosa playa se rodea de enormes dunas. El aire que se respira es de tranquilidad total. Puedes hacer un tour en buggy para ver las lagunas de los alrededores de Jeri y acercarte a la Pedra Furada, todo un símbolo.

Y ya si quieres poner la guinda de lujo a tu ruta por Brasil, visita Fernando de Noronha. Es la zona natural mejor conservada del país. Sus playas son incomparables, y no hay otro buceo igual. Pero su proteccionismo ha hecho que sea un destino muy selecto a precios prohibitivos. Sólo puedes llegar en avión desde Recife o Natal, y la estancia está limitada a un número determinado de personas. Recorrer Fernando de Noronha por su única carretera es una delicia para los ojos. Y disfrutarla bajo sus aguas no tiene descripción. La belleza natural desborda tus emociones. Sus preciosas playas, sus piscinas naturales y su fauna marina te conquistarán.

La última parada en Brasil es Salvador de Bahía. Y si la haces coincidir con el Carnaval te coronarás. El pintoresco casco antiguo de la ciudad, su historia, su cocina y su cultura africana son merecedores de una visita. Y durante El Carnaval, la festividad te inunda. Es un ambiente muy especial y único. Y no puedes dejar de recorrer la Bahía de Todos los Santos o hacerte una ruta de trekking por la montañosa Chapada Diamantina.

Y en el debe de esta ruta me quedó una visita a Ouro Preto, donde vive un gran amigo que siempre me habla del esplendor colonial de sus edificios e iglesias barrocas, de conocer las minas de la fiebre del oro o de la bella postal de casas blancas coloniales y tejados rojizos. Pendiente.

Brasil es un país enorme en el que nos dejamos mucho por comentar, como esos preciosos pueblos al sur de Salvador de Bahía, fuera de toda ruta turística y que a mí me maravillaron. Así que, si quieres saber más, escríbenos a info@consejerosviajeros.com o deja tus comentarios a continuación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.