Cómo visitar la Gran Muralla China

La Gran Muralla China es uno de los principales atractivos en un viaje al gigante asiático. Con más de 21000 kilómetros de largo y 2300 años de vida, es la construcción más larga y antigua del mundo. Imposible verla entera. Por eso, hay que saber cómo visitarla.

La Gran Muralla China se construyó para proteger el Imperio Chino de los ataques de Mongolia en el siglo III antes de Cristo. Todavía hoy se conservan partes intactas, muestra del gran hacer chino. Una de las grandes maravillas del mundo, de obligada visita desde Pekín.

Desde la frontera con Corea del Norte hasta el desierto de Gobi, recorriendo todo el borde sur de Mongolia, la Gran Muralla China atraviesa montañas escarpadas, playas, llanuras y desiertos. El 30% de los 21200 kilómetros de largo que tenía en su época todavía se conserva.

A lo largo de su construcción se distinguen cinco etapas de cinco dinastías chinas diferentes. Estas cinco partes dan lugar a cinco secciones que hoy se pueden visitar. Lo habitual es hacerlo desde Pekín, aunque tienes otras opciones.

A pesar de que la mayor parte de la Gran Muralla China está en ruinas, algunos tramos se han restaurado con su aspecto original. La parte conservada más grande pertenece a la época de la Dinastía Ming, y transcurre entre empinadas laderas. Tiene casi once kilómetros de longitud. Aunque la sección más visitada es la de Badaling, con hasta 70000 visitantes por día.

A diferencia de lo que se cree, la Gran Muralla no puede ser vista desde el espacio. Y no es una línea continua. Hay paredes laterales, circulares, paredes paralelas y secciones sin muro donde las altas montañas o los ríos forman una barrera natural en su lugar.

Para visitar la Gran Muralla China, hay varias opciones. Cada una adaptada a un público en particular. Como dijimos, la sección de Badaling es la más visitada y popular, ya que se encuentra a unos 80 kilómetros de Pekín. Ideal para una escapada de un día desde la capital. Pero a veces puede estar un poco saturada de gente. Se puede subir en teleférico a la parte superior de la muralla. Es el tramo mejor conservado y data del año 1500, con muros de siete metros de alto y hasta seis de ancho. En unas tres horas es posible recorrerlo.

Más escénica es la sección de Mutianyu, con un imponente paisaje de frondosas montañas. Se encuentra a unos 90 kilómetros de Pekín y, aunque igualmente muy visitada, está algo menos saturada que Badaling. Su origen data del siglo VI, pero la actual fortificación, con 22 torres de vigilancia, se construyó en los años 1400 y 1600. También cuenta con un teleférico, un telesilla y un tobogán por el que deslizarte montaña abajo una vez llegado a lo alto de la Muralla.

Para aquellos que busquen algo más auténtico, en estado puto, la sección de Huanghua Cheng es un tramo de la muralla que se encuentra bastante desmoronado. Y resulta algo peligroso. Pero este es, sin duda, el mayor de sus encantos. Una parte de la construcción se encuentra sumergida bajo el agua de una gran presa. Y se puede bucear para ver la Muralla sumergida. Esta sección es mucho menos visitada. Ideal si buscas algo más tranquilo.

Y alejadas de la masificación se encuentran las secciones de Simatai y Jinshanling, a 140 kilómetros de Pekín. Tramos escarpados, con pendientes muy empinadas y complicadas de recorrer, aunque con espectaculares vistas. La subida a Simatai tiene que hacerse en teleférico, y el descenso se puede realizar a través de una tirolina hasta el lago Mandarin Duck. Este es el sector más auténtico, en su estado original. Y es posible hacer un trekking de 4-5 horas entre Jinshanling y Simatai.

Hay que decir que recorrer cualquier tramo de la Gran Muralla China puede ser complicado, con empinadas cuestas y numerosos escalones. Por lo que hay que saber los límites de cada uno para saber qué sección elegir.

Desde Pekín puedes visitar tranquilamente en un día las secciones de Badaling y Mutianyu, e incluso llegar hasta Simatai. Pero también puedes hacer senderismo de un par de días entre las diferentes secciones de la Gran Muralla.

Lo que no puedes dejar de hacer es visitar este atractivo mundial. Si tienes más dudas sobre cómo llegar o cómo hacer la visita, puedes escribirnos por email a info@consejerosviajeros.com o dejar tus comentarios a continuación.

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