Copenhague, una Sirenita y una bici

Aunque el icono de Copenhague es una Sirenita, bien podía ser una bici. Una de las ciudades más bonitas del norte de Europa. De las más tranquilas y felices. Una ciudad llena de parques verdes y bicicletas. Así es Copenhague.

La capital de Dinamarca tiene uno de los niveles de vida más altos de Europa. Pero en sus calles no se ven lujos. En Copenhague se respira tranquilidad y ecología.

Las bicicletas inundan las calles de la ciudad. Todos, desde mayores a pequeños, se mueven en este medio. Esto ayuda a un aire puro. Y a que apenas haya ruido de tráfico y atascos. Por algo Copenhague es una de las urbes con mejor calidad de vida en el mundo.

Y es que recorrer la capital en bicicleta es una de las mejores actividades que podemos hacer aquí. Es plana. Y toda la ciudad dispone de carril bici. Todos sus atractivos están a tiro de dos ruedas.

La primera visita es obligada, La Sirenita. Esta escultura, inspirada en un cuento y encargada por la familia propietaria de la cerveza Carlsberg, fue cedida al Ayuntamiendo de Copenhague a principios del siglo XX y hoy es un símbolo de la ciudad. Hacerse una foto con ella es misión casi imposible ante la avalancha de turistas. El truco, ir muy muy temprano.

Desde aquí merece la pena pasear por la zona del puerto y llegar hasta uno de los canales más pintorescos de la ciudad. Nyhavn. Un lugar mágico. El color de sus edificios, antiguas casas de pescadores, y el ambiente de sus bares y restaurantes te contagiará. Mejor ir al atardecer para mayor tranquilidad.

El centro de Copenhague tiene gran encanto también. La zona medieval es un conjunto de calles peatonales delimitadas por el Ayuntamiento, Kongens Nytorv y la Estación de Norreport. Aquí podemos descubrir la famosa iglesia de mármol de Frederiks Kirke, cerca del Palacio Real de Amalienborg, residencia de la familia real danesa, con su enorme plaza y su cambio de guardia.

Pero, para Palacios, el Castillo de Rosenborg. Otra visita obligada en Copenhague. Era la residencia de verano del rey Christian IV y aquí se conserva el Tesoro Real.

Cerca del centro se encuentran los famosos Jardines de Tívoli. Se trata de un Parque de Atracciones centenario muy conocido entre locales y visitantes. Un lugar único dentro de la ciudad.

Pero, para lugares únicos, no te pierdas Christiania. Una auto ciudad “libre” dentro de la ciudad. Nació en los años 70 al ocupar barracones militares abandonados. Aquí no se cobran impuestos. Los ciudadanos auto gestionan sus necesidades y reclamaciones. La venta y consumo de drogas blandas está permitida. Es un espacio fuera de Copenhague. Fuera de Dinamarca. E incluso fuera de la Unión Europea, como se puede leer en sus carteles. Eso sí, respetuosamente, no hagas fotos.

Pero además de estos imprescindibles de Copenhague, tenemos otras maravillas que no nos podemos perder. Si buscas compras, Stroget, conocida por los locales como la calle comercial más grande de Europa, es visita obligada. Además de tiendas, descubriremos la arquitectura clásica de la ciudad. No lejos se encuentra el Palacio de Christianborg, sede del Parlamento danés.

Por cierto, que una manera diferente y muy atractiva de ver la ciudad es desde sus canales, en un crucero que atraviesa sus puentes, accede al Mar Báltico y llega a puntos interesantes de Copenhague.

Así es Copenhague. La ciudad de las bicis, de los parques y de la tranquilidad. La capital de las casas de colores y los palacios reales. Una urbe donde sus ciudadanos viven felices.

Si quieres saber más sobre la capital de Dinamarca o tienes cualquier otra duda, puedes mandarnos un email a info@consejerosviajeros.com o dejar tus comentarios a continuación.

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