Crucero a la Isla de Pascua

No hay otro lugar habitado en el mundo que esté tan aislado en el mar como la polinesia chilena. Eso ha hecho de este destino un lugar místico y mágico, algo remoto al que sólo puedes llegar en barco o avión. Nos vamos de crucero a la Isla de Pascua.

Ubicado en medio del Pacífico Sur, y perteneciente a Chile, la Isla de Pascua se conoce oficialmente como Rapa Nui. Con apenas ocho mil habitantes de la etnia rapa nui, que estuvieron a punto de desaparecer, es un lugar único en el mundo. Por ley, ninguna persona, salvo los propios rapa nui, pueden vivir en la isla más de 30 días.

Para llegar en crucero a la Isla de Pascua, tienes que zarpar desde Valparaíso, al que puedes llegar en un crucero por Sudamérica, o desde la Polinesia Francesa, otro destino para recorrer navegando en crucero. La travesía suele hacer una escala de dos o tres días en Rapa Nui, suficiente para disfrutar sus principales atractivos.

Rapa Nui deslumbra por su belleza natural y su misteriosa cultura ancestral. Playas de arena rosa, volcanes, acantilados, praderas y más de mil gigantescas estatuas, los conocidos como moai, no te defraudan. Pero, además, en la isla se siente un aurea de misterio que te embriaga, una cultura única, la rapa nui.

El puerto de atraque de un crucero a la Isla de Pascua es Hanga Roa, el único pueblo habitado de la isla. En tu primer contacto con Rapa Nui sentirás un lugar mágico, magnético y eterno. La isla tiene forma de triángulo y en cada extremo se eleva un volcán extinto.

Hanga Roa es el núcleo de vida de Rapa Nui. Es fácil recorrerlo a pie, lleno de hoteles, restaurantes, bares y tiendas. En su caleta puedes disfrutar del atardecer o encontrarte alguna tortuga marina. Pero no te quedes en Hanga Roa. La isla ofrece paisajes únicos por descubrir.

El principal atractivo de Rapa Nui son los moai. Una excursión a los gigantescos monolitos de Ahu Tahai, Ahu Akivi o Ahu Rongariki te permitirán asombrarte con estas misteriosas estatuas. Ahu Tahai  data del siglo VII antes de Cristo. Aquí, tres ahu, plataformas de piedra, están dominadas por siete gigantescos moai. En Ahu Akivi verás también siete enormes e idénticos moai, pero orientados al mar, no hacia el centro de la isla, lo que los hace únicos. De este modo, durante el equinoccio de primavera están de cara al atardecer y durante el de otoño le dan la espalda al amanecer, lo que se cree es un ritual astronómico.

Ahu Tongariki es la plataforma más grande y majestuosa de la isla, con 15 moai erigidos como una especie de ejército junto al Océano.

Otro destino a visitar en tu crucero a la Isla de Pascua es la aldea ceremonial de Orongo, con 53 casas construidas con piedras planas y petroglifos que simbolizan hombres pájaro, el centro de un culto ancestral. El conjunto está situado junto a una ladera al borde de un abrupto acantilado frente al mar. Impresionante.

Para llegar a esta aldea, antes puedes visitar el mayor cráter volcánico de Rapa Nui, el de Rano Kau. Su forma recortada sobre el mar, con más de un kilómetro de diámetro y una laguna de agua dulce en su interior, con pequeñas islas y abundante vegetación, forman un conjunto sencillamente espectacular.

Si lo que buscas son playas, la de Anakena ofrece un agua turquesa con arena blanca coralina y palmeras. Y como telón de fondo, los moai. Un paisaje realmente único. Es la única playa de la isla habilitada para el baño, por cierto.

O si lo que quieres es conocer el origen de los moai, la cantera de Ranu Raraku es el lugar de donde fueron extraídos y tallados los bloques volcánicos para esculpir estas gigantescas esculturas. En este lugar se puede caminar entre cientos de moai y ver las diferentes etapas del proceso. Un sitio lleno de una magia misteriosa anclado en el tiempo.

Los moai son, sin duda, el gran atractivo de la Isla de Pascua. Estas esculturas enigmáticas esconden numerosos secretos. Fueron hechas por los rapa nui para representar a sus ancestros como un espíritu protector. Tienen una altura media de cinco metros, aunque alguno puede medir hasta 10, y un peso de cinco toneladas.

Los arquitectos que participaron en la restauración de los moai calcularon que 30 hombres habrían podido esculpir en un año un moai trabajando 8 horas al día. Que se necesitaban 90 hombres para transportar la estatua desde la cantera hasta el ahu. Y que esos mismos 90 hombres habrían podido levantar el moai en 3 meses de trabajo aproximadamente.

La belleza de Rapa Nui la aprecias ya cuando te acercas en tu crucero a la Isla de Pascua. La costa está repleta de espectaculares acantilados con numerosas cuevas.

De diciembre a marzo es la mejor época para visitar Rapa Nui. Pero, sobre todo, el mejor mes es febrero, ideal para un crucero, ya que coincide con la festividad Tapati, donde la cultura ancestral vuelve a la isla.

Si quieres saber más sobre este crucero a la Isla de Pascua, a Rapa Nui, o te han quedado dudas, puedes contactarnos por email a info@consejerosviajeros.com o dejar tus comentarios a continuación.

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