El Mekong, viaje por el Sureste Asiático

El rio Mekong es el río más largo del Sudeste Asiático. Nace en China y pasa por Laos, haciendo frontera con Myanmar y Tailandia, y Camboya, para desembocar en Vietnam. Sirve de conflicto y cooperación entre estos países. Y deja paisajes y experiencias inolvidables.

El Mekong recorre casi cinco mil kilómetros por el Sureste Asiático. Navegar este rio supone explorar las culturas que viven de sus aguas y adentrarse en paisajes, pueblos y ciudades asombrosas.

Cascadas muy pronunciadas, saltos de agua y rápidos que cruzan gargantas muy profundas son habituales en el curso del río Mekong. Su desembocadura en Ho Chi Minh forma un delta con nueve brazos. Un espectáculo natural.

Pero, además, el Mekong es fuente de alimento para más de cien millones de personas. Su principal riqueza son los arrozales enriquecidos por sus aguas. Permite obtener tres cosechas anuales y hace de Vietnam el segundo productor mundial de arroz. Y además, es el río del mundo con más recursos pesqueros.

Algunas de las ciudades destacadas del Sureste Asiático por las que pasa el Mekong son Vientián, la capital de Laos, y Phnom Penh, la capital de Camboya. Cerca de esta se produce una unión entre el río Mekong y el río Sab, que lo conecta con Tonle Sap, a veces llamado el Gran Lago.

En el país camboyano, el río entra con una repentina caída formando las Khone Falls, de una belleza extraordinaria y una gran majestuosidad debido al gran caudal del río Mekong. Entre estas cataratas y Kratié, hay rápidos intercalados con llanuras aluviales.

La mezcla de culturas y pueblos a orillas del Mekong es  fascinante. Puedes encontrar tibetanos, chinos Han, Khmer camboyanos o Cham vietnamitas. Relacionarse con ellos es una experiencia inolvidable.

En Tailandia el Mekong es de una riqueza biológica asombrosa. Numerosas especies de flora y fauna tienen su origen aquí. Y varias de las especies de peces de agua dulce más grandes del mundo hacen de este río su hogar, como el mítico pez gato Mekong, el pez gato Chaophraya (pez gato comiendo) y la raya gigante de agua dulce. Por eso, el Mekong es un destino mágico de pesca.

En Camboya el Mekong es navegable por pequeñas embarcaciones desde el mar hasta Phnom Penh. Los barcos de poca profundidad son necesarios para avanzar río arriba. El área del norte del río Mekong en Camboya está poco desarrollada. Las aldeas usan redes de recolección para recolectar peces pequeños y plateados.

En Vietnam, el Mekong es historia viva. Dos mil años de historia humana fluyen en sus aguas. Se dice que el ascenso y la caída de la gran civilización jemer responsable de la construcción de Angkor Wat estaban inextricablemente vinculados a las cambiantes mareas del Mekong.

El río Mekong es centro de la cultura del sureste asiático y una importante ruta de transporte. En sus aguas encontramos desde mercados flotantes que venden pescado, dulces de coco, frutas tropicales, verduras y flores hasta granjas de abejas que se alinean en el río. El Mekong tiene vida desde el amanecer hasta el anochecer.

Pero este río sufre amenazas. Las principales la contaminación, la construcción de grandes pantanos, las técnicas de pesca muy agresivas y destructivas y la deforestación de grandes zonas de su cuenca.

Y el Mekong esconde un secreto misterioso. Las Bolas de Fuego que fluyen de sus aguas. Los locales las conoces como Bung Fau Paya Nak. Algunos creen que las bolas llameantes que brotan de la superficie del río Mekong son el aliento de los temibles Naga, una serpiente de río del saber budista que deambula en esta parte de la provincia de Nong Khai. Es el monstruo del Lago Ness del Sureste Asiático.

Se trata de un efecto natural sin explicación científica, aunque hay quien apunta a que estas bolas de fuego son un gas metano que burbujea desde el fondo del río. Es un evento que se produce cada dos años, durante un par de días en octubre y en mayo y se debe a la posición de la Tierra, cuando pasa más cerca del Sol durante la luna llena de la Cuaresma budista y se produce la mayor concentración de radiación UV. Esto, junto con la atracción gravitacional aumentada, podría contribuir a niveles inestables de oxígeno en la superficie de la Tierra y producir esas bolas. Otras teorías apuntan a que es una farsa, una gran broma mantenida durante siglos.

Recorrer el río Mekong y conocer sus pueblos, sus culturas, sus tradiciones y sus creencias es una de las mejores experiencias a realizar en el Sureste Asiático.

Si necesitas más información sobre este recorrido o tienes cualquier duda, puedes escribirnos a info@consejerosviajeros.com o dejar tus comentarios a continuación.

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