Galicia, destino termal

Galicia es un secreto maravilloso. Una joya natural y cultural única. Una delicia gastronómica. Y hoy en día, un destino termal de calidad. La escapada perfecta en busca de aguas termales.

Con unos 300 puntos de aguas termales y 21 balnearios dispersos por toda Galicia, la comunidad cuenta con algunas de las termas más apetecibles y espectaculares para disfrutar de unos baños calientes y terapéuticos en contacto con la naturaleza. Y ya conocidos desde la época romana.

Ourense es, sin duda, la capital termal de Galicia. Y aquí encontramos algunos de los destinos termales imprescindibles. En la ciudad, las termas de A Chavasqueira son muy populares. Como si de un templo zen japonés se tratase, sus aguas, que brotan a 63ºC, están especialmente recomendadas para tratar afecciones de la piel y problemas de articulaciones. En pleno contacto con la naturaleza, al aire libre y algunas gratuitas! Cerca están las aguas termales de O Tinteiro. Brotan a 43ºC y son fluoradas, sulforadas, sódicas y bicarbonatadas.

Igualmente a orillas del río Miño encontramos las termas de Outariz. Sus aguas brotan a unos 60 grados y son apropiadas para el reuma y la artritis. La postal de pozas humeantes es espectacular, con el manantial brotando directamente de la roca. Muy cerca encontramos las burgas del Muiño de A Veiga, una famosa y curativa fuente termal.

Desde Ourense, y dirección Portugal, encontramos la villa termal de Lobios. Aquí se funden las aguas calientes y sanadoras de la localidad termal con el fascinante entorno natural del Parque Baixa Limia-Serra do Xurés. En su Hotel Balneario podemos disfrutar de los beneficios de sus aguas bicarbonatadas, sódicas y cloruradas que emanan de los manantiales a más de 70 grados de temperatura en piscinas interiores con privilegiadas vistas a las montañas de la Serra do Xurés. O también podemos bañarnos en una gran piscina pública y gratuita de aguas termales humeantes que se mezclan con las más frescas del río.

Pero ya antes, en el municipio de Bande podemos disfrutar de los yacimientos romanos de Aquis Querquennis. Aquí surgen manantiales de los que brotan generosas aguas termales. Aprovecha sus propiedades para combatir el reumatismo y las enfermedades de la piel como antiguamente hicieron los romanos y como continúan haciendo los vecinos de las poblaciones cercanas.

Galicia como destino termal continúa en otras villas termales como Laias. En su balneario hay una piscina exterior de agua caliente y una terraza contigua con vistas privilegiadas al embalse de Castrelo de Miño. Y en Cenlle sus aguas sanadoras termales que brotan a más de 50ºC crean paisajes de gran belleza. En el Gran Balneario de O Carballino se encuentra el Pabellón de Agüistas, que alberga un manantial de agua medicinal y aguas salutíferas. Y todo en una zona de gran riqueza vitícola como son las tierras de O Ribeiro.

Seguimos en la provincia de Ourense, pero nos vamos a Ribadavia, a las termas de Prexigueiro. Ocho termas al aire libre, seis de agua caliente (entre 37 y 41 grados) y dos de agua fría para el contraste térmico. Un viaje para el cuerpo y la mente a través de un circuito termal zen. Y a muy buenos precios.

Casi todas estas termas que hemos comentado tienen zonas privadas de pago, y públicas, gratuitas. La diferencia es que en las privadas, a muy buen precio, pagas unos euros por el uso de las instalaciones con vestuarios, baños y otras comodidades. Las gratuitas son de acceso público y en su estado más rústico y natural. Pero las aguas son las mismas.

Y otro destino imprescindible en nuestra Galicia termal, referente en Europa desde el siglo XIX, es Mondariz, ya en Pontevedra. Cuenta con baños cubiertos y pozas al aire libre para disfrutar de las aguas terapéuticas en contacto directo con la naturaleza. Resulta muy curioso probar el agua de la Fuente de Gándara.  Aunque tiene un olor desagradable, su sabor es similar a cualquier agua con gas y su composición está indicada en afecciones metabólicas, locomotoras, respiratorias, nerviosas y cardiovasculares, entre otras.

Hacia el Océano, por una pintoresca carretera costera se llega al municipio de Oia, en la comarca del Baixo Miño. Un destino ideal para experimentar los efectos de las reconocidas propiedades mineromedicinales del agua marina del Atlántico y de sus algas, limos, sales y lodos. En la localidad hay un Talaso con una piscina de agua de mar calentada a 34 grados en diferentes sistemas de hidroterapia. Otra opción es experimentar las propiedades de las algas, los barros o las sales en forma de tratamientos remineralizantes, hidratantes, antioxidantes o antiestrés. Sus aguas son perfectas para combatir las afecciones dermatológicas y el reumatismo y favorecer el aparato circulatorio, la rehabilitación y el sistema nervioso.

Sin dejar la Galicia costera, en la paradisíaca isla de A Toxa podemos disfrutar del poder salutífero y relajante del agua del mar. En el Talaso de la localidad el agua de mar se eleva a temperatura corporal para que, al sumergirnos en ella, la piel se vuelva permeable a los minerales que la componen. Al mismo tiempo, la densidad del agua nos descarga de buena parte del peso del cuerpo.

En Galicia hay algunos de los mejores balnearios, talasos, SPA o termas de España. Pero también hay piscinas naturales impresionantes. La naturaleza nos hace estos maravillosos regalos. No dudes en aprovecharlos. Galicia como destino termal.

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