Laos, la gran olvidada del Sureste Asiático

Laos es uno de los países menos conocidos del Sureste Asiático. Por eso visitarlo es una continua caja de sorpresas. Desde las montañosas regiones del norte a las 4 mil islas del sur, pasando por la preciosa Luang Prabang y la Llanura de las Jarras. Recorremos Laos y te lo contamos.

Un viaje al Sureste Asiático suele incluir Tailandia, sin duda, Camboya, por el mítico Angkor Wat, y Vietnam, con sus agitadas ciudades y bahías como Ha Long. Pero pocas personas incluyen Laos. Es la gran olvidada de esta región. Uno de los países más limpios del Sureste Asiático con la gente más guarra.

Y que no se me ofendan los laosianos. Lo explico. En nuestro viaje por el Sureste Asiático llegamos a Laos después de visitar Malasia, Indonesia, Camboya y Tailandia. Y lo primero que nos sorprendió fue la exquisita limpieza de las casas, hoteles y restaurantes a los que entrábamos. Pero también nos sorprendió que la gente escupiera continuamente. A cada paso escuchábamos en la calle a una persona arrastrar, con perdón, ese moco pegado a la garganta, exagerando el ruido que se produce, hasta escupirlo en el suelo. Y daba igual que estuvieras en un restaurante, en un hotel o en plena calle. Siempre te acompañaba ese ruido.

Pero, aparte de eso, Laos es una continua caja de sorpresas. Quizá porque no llegas con una imagen preconcebida de este país como de otros del Sureste Asiático. Podríamos escribir varios artículos sobre este destino, pero haremos un recorrido rápido de los puntos que debemos incluir en nuestro viaje a Laos. Ya profundizaremos en otra ocasión en cada parada.

Empezamos nuestro viaje en Laos por el norte, cruzando el río Mekong, en el tranquilo pueblo de Luang Nam Tha. Es un pueblo de una calle sin ningún atractivo. Por eso nos sorprendió enormemente conocer a una japonesa que llevaba tres semanas en el pueblo. La pregunta era obvia, ¿qué haces tres semanas en un pueblo que tardas 10 minutos en recorrerlo? La respuesta: disfrutar de la tranquilidad. Y así es. Luang Nam Tha es un pueblo muy tranquilo. La vida transcurre despacio. Es paso obligado si quieres hacer trekking por las montañas del norte de Laos. Y es algo muy recomendable. Nosotros hicimos una caminata de dos días y una noche por la zona de Muang Sing. Te permite conocer la auténtica gente de Laos, sus tribus, las que viven en las montañas haciendo frontera con Myanmar y China. Puedes dormir en uno de sus poblados. Visitar sus escuelas. Aprendes a comer lo que ellos comen. Y disfrutar la vida con lo poco que tienen. Los niños son felices haciendo girar una rueda cuesta abajo.

De Muan Sing tomamos un autobús dirección a Luang Prabang, quizá el destino más visitado de Laos. Pero antes decidimos hacer una parada en Nong Khiaw y desde ahí subir el río Nam Ou y llegar a Muang Ngoi Neua. Muang Nongi Neua es un pequeño pueblo con un enorme encanto. Entre gigantescas montañas de roca caliza, la vida de sus habitantes gira en torno al río. Puedes recorrer sus cercanos campos de arroz y adentrarte en alguna de sus cuevas, como la de Tham Kang, que sirvieron de refugio durante la Guerra de Vietnam. El tiempo se para en este minúscula villa de Laos que hasta hace poco sólo era accesible en bote.

Y desde Nong Khiaw es recomendable ir en barco hasta Luang Prabang. Te permite observar la vida de los laosianos en torno al río Mekong. Es su fuente de vida. Además, puedes visitar las impresionantes cuevas de Pak Ou, donde se enconden veneradas estatuas de Buda.

Y llegamos a Luang Prabang. Su ubicación entre colinas y rodeada por el Mekong es una maravilla. Y La ciudad es preciosa. Construida en la época colonial francesa, las casas mantienen el estilo de aquella época. Levantadas en madera, de diferentes colores, con gran vegetación en las avenidas. Pasear por Luang Prabang es una delicia. Eso sí, se aprovechan bastante del turismo, ya que es el principal destino de Laos.

Luang Prabang, la Ciudad Real, cuenta con numerosos edificios coloniales que admirar  y preciosos templos que visitar. No los enumeraremos todos. Pero tenemos que destacar el impresionante Wat Xieng Thong. Y también os recomendamos subir al Monte Phu Si, en el centro de la ciudad, para admirar las maravillosas vistas desde arriba.

Puedes pasar varios días en Luang Prabang y no te aburrirás. Os dejamos más fotos en la galería al final del artículo.

Desde aquí nos dirigimos a Phonsavan para visitar la Llanura de las Jarras. A pesar del largo viaje, vale la pena. Se trata de inmensos campos llenos de gigantescas jarras de piedra. No se sabe su origen. Ni quién las construyó. Ni cuando. Tampoco se sabe su significado. Es un misterio. Pero ten cuidado en tu visita. Todavía hay minas bajo tierra en algunas zonas, restos de la Guerra de Vietnam.

Y de Phonsavan, llegamos a la capital de Laos, Vientián. En el camino puedes parar en el animado pueblo de Vang Vieng. Destino de mochileros para fiestas nocturnas y “river tubbing”, descender el río sobre un neumático inflable.

Visitamos Vientián por ser la capital de Laos, y tiene su atractivo, pero no resulta imprescindible para mí. La zona en torno al Palacio Presidencial, Haw Kham, es la más visitada, sobre todo por su impresionante Haw Pha Kaew, el templo real. Esta impresionante construcción en oro reluce desde lejos.

Desde Vientián tomamos un autobús nocturno, buena manera de viajar y ahorrar tiempo en Laos, hacia Savannakhet. Pero este destino carece de interés. Así que continuamos hasta Pakse para llegar a Si Phan Don, o “las cuatro mil islas”. Esta zona cuenta con una gran belleza natural. El río Mekong hace posible esta maravilla, ya que forma numerosas islas cuando las aguan crecen y se retiran. Don Khong es la isla principal, perfecta base para explorar la zona. Y mezclarse con los locales, aunque no tanto como para alimentarse como los locales. Nos ofrecen cucarachas asadas como si fueran pipas saladas.

Las “cuatro mil islas” es un lugar ideal para relajarse después de recorrerse Laos de Norte a Sur. Pero su belleza natural no te permite estar parado. En los alrededores hay numerosas cascadas de gran belleza. Y los pueblos cuentan con gran interés. Conocer su vida tranquila y pausada nos llama. Así que, continuamos ruta. Pero nuestro próximo destino os lo contamos en otro artículo.

Dejamos Laos gratamente sorprendidos. Es la gran desconocida del Sureste Asiático, pero cuenta con grandes atractivos, sobre todo en su región Norte.

Si quieres más información sobre Laos o sobre alguna de las zonas que hemos mencionado brevemente en este artículo, no dudes en dejar tus comentarios a continuación o enviarnos un email a info@consejerosviajeros.com

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