Nueva Caledonia, la postal de Francia

Aguas trasparentes de color turquesa. Playas de arena blanca y fina. Unos fondos marinos con una fauna asombrosa. Y una exuberante vegetación tropical. Esto es Nueva Caledonia.

Ubicada en el Océano Pacífico pero bajo soberanía francesa, Nueva Caledonia es conocida por sus exóticos paisajes dignos de una postal.

Y es que este paradisíaco archipiélago cuenta con todos los elementos para cautivar a los viajeros. Aguas trasparentes de color turquesa, playas de arena blanca y fina, unos fondos marinos con una fauna asombrosa, una exuberante vegetación tropical…

Nueva Caledonia está compuesta por la Grande Terre, las cuatro islas de las islas de la Lealtad (Ouvéa, Lifou, Tiga et Maré), el archipiélago de las Belep, la Isla de los Pinos, y los islotes de las Chesterfield, las islas Islas Matthew y Hunter y la Isla de Walpole.

De todas ellas, mi preferida es la isla de los Pinos. Una de las joyas del Pacífico. Y donde hoy en día la población local ha conservado durante siglos un sistema todavía vigente que se divide en ocho tribus, cada una dirigida por un gran jefe. Si buscas playas, su arena blanca y sus aguas de un color turquesa casi infinito te dejarán sin aliento. No te pierdas la preciosa Bahía de Oro, bordeada de curiosos pinos. Y fascínate con un atardecer aquí.

La Isla de los Pinos es muy popular en Nueva Caledonia entre los amantes del submarinismo y del snorkel. Sus colosales arenales e increíbles fondos marinos no defraudan. Pero, además, podemos disfrutar de una variada riqueza natural que incluye bosques de pinos columnares, grutas, lugares históricos e islotes inhabitados.

Las Islas de la Lealtad son el archipiélago que mejor ha conservado la huella y estilo de vida tradicional del pueblo kanak. Estas islas planas cubiertas de una densa vegetación albergan numerosas grutas y cuevas en sus acantilados. En Maré no te puedes perder el Salto del Guerrero. Se trata de una falla de unos siete metros de ancho que rompe el acantilado a pie de mar.

Lifou es la más grande de las Islas Lealtad. Una de las playas más bellas de Nueva Caledonia se encuentra aquí. Luengoni. Rodeada de cocoteros y con aguas transparentes perfectas para la práctica de actividades subacuáticas. El sitio es espectacular. Tampoco puedes perderte la vista de los acantilados de Jokin, que custodian la laguna a más de 40 metros de alturas, y las plantaciones de vainilla de Mucaweng, así como las caletas y cuevas de Peng.

Y en la isla de Ouvéa te fascinará su playa de 25 kilómetros de largo. Los enormes acantilados de Lekiny, ubicados frente a la bahía y perforados s por cuevas y grutas, son otro lugar de extrema belleza que no puedes dejar pasar la oportunidad de visitar. Como también sucede con el llamado agujero azul de Hanawa en el que se refugian las tortugas.

Además, si buscas ver fauna, las Islas Lealtad son visitadas por decenas de ballenas entre los meses de junio y septiembre. Y entre su flora, hay especies únicas que sólo pueden encontrarse en Nueva Caledonia. La mejor opción es acudir a las reservas naturales como la del bosque de Saille y la del pico Ningua.

Nueva Caledonia es un destino donde la organización y estilo de vida tradicional continúa vigente. Si visitas a una tribu no te olvides de “cumplir con la costumbre”. Se trata de hacerle un pequeño regalo al jefe en señal de respeto. También está prohibido aventurarse por algunos caminos porque llevan a lugares sagrados. Las esculturas de madera son probablemente la expresión cultural más simbólica del archipiélago. Verás pequeños tótem esculpidos en madera sobre los tejados de las casas.

La mejor época para  viajar a Nueva Caledonia es ahora, entre finales de septiembre y finales de noviembre. Durante este periodo del año las temperaturas medias rondan los 24 grados, las precipitaciones son muy poco frecuentes y el coste de los paquetes turísticos es sensiblemente inferior que durante el resto del año. Evita ir de noviembre a abril.

El viaje hasta Nueva Caledonia puede ser toda una odisea, con hasta tres o cuatro escalas de vuelo. Puedes tardar unas 35 horas en llegar a tu destino. Pero no te desanimes, el viaje merecerá la pena. Lo mejor es alquilar un vehículo para recorrer este paraíso, ya que además las tarifas en la isla no son excesivamente elevadas.

Si quieres saber más sobre Nueva Caledonia o alguna de sus islas, no dudes en escribirnos un correo electrónico a info@consejerosviajeros.com o en dejar tus comentarios a continuación.

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