Trasatlánticos y cruceros de reposicionamiento

Con el cambio de temporada, los cruceros cambian de destinos. De Europa al Caribe, a Sudamérica o a Asia, y de Alaska a Australia y el Pacífico. Son los llamados cruceros trasatlánticos o de reposicionamiento. ¿Y qué ventajas tienen?

Hay personas que le siguen llamando trasatlánticos a los cruceros. Pero no todos los cruceros son trasatlánticos. Hay cruceros de reposicionamiento de los que podemos disfrutar en grandes ofertas.

Un crucero trasatlántico es, como su nombre dice, un barco que cruza el Océano Atlántico. Va de Europa al Caribe o a Sudamérica en otoño. Y hace el recorrido inverso en primavera. Pero hay otros cruceros, de reposicionamiento, que van de Europa a Asia cruzando Oriente Medio, o de Alaska a Australia atravesando el Océano Pacífico.

Los cruceros trasatlánticos y de reposicionamiento suponen grandes oportunidades para beneficiarnos de buenas ofertas y realizar este tipo de travesías. Son muchos días de navegación, pero hay escalas muy interesantes.

Por ejemplo, si realizamos uno de los cruceros trasatlánticos, podemos conocer las islas Canarias y las Azores. Y si vamos hacia el Caribe, hacer escala en Puerto Rico, San Martin, las Islas Vírgenes o Bermudas. O si vamos hacia Sudamérica, en algunas islas caribeñas pasando por Brasil hasta llegar a Argentina.

Entre el último puerto europeo y el primero del continente americano, o de sus islas más cercanas, tenemos cinco o seis días continuos a bordo que nos permitirán relajarnos a bordo del crucero.

Algo similar ocurre en los cruceros de reposicionamiento que van hacia Asia o Australia. En los primeros, el itinerario suele pasar por Oriente Medio. Por delante tenemos puertos de escala como Chipre o Israel, antes de atravesar el Canal de Suez y tener varios días de navegación. Y ya en Egipto, podemos visitar puertos como Safaga, ideal para explorar Luxor, o Sharm el Sheik. Y en Jordania hacer escala en Aqaba, abriéndonos la puerta a Petra y el Wadi Rum. Después, varios días de navegación hasta llegar a Omán o los Emiratos Árabes, para desde aquí dar el salto a Asia pasando por la India y Sri Lanka.

Si vamos de Alaska a Australia, la travesía suele pasar por Hawaii, a la que se llega después de cinco días de navegación. Y la Polinesia Francesa, con otros tantos días de mar sin escalas. Y tras recorrer Papeete, Bora Bora y Moorea, dar el salto a Australia a través de Fiji o Nueva Caledonia. Es una travesía con muchos días de navegación y especialmente diseñada para disfrutar de islas paradisíacas con playas espectaculares y un buceo asombroso.

Tenemos que tener en cuenta al hacer cruceros trasatlánticos o de reposicionamiento, que son travesías en un único sentido. Esto es, tendremos que regresar en avión.  Y son itinerarios muy largos, con muchos días de navegación, que nos permitirán llegar a destinos increíbles pero que, si el mar no acompaña, puede ser una odisea.

Eso sí, este tipo de cruceros suelen ser muy económicos, por lo que podemos aprovecharnos de muy buenas ofertas. Son cruceros muy tranquilos, con pocos pasajeros a bordo, lo que nos permitirá disfrutar de la instalaciones del barco cómodamente.

Los cruceros trasatlánticos o de reposicionamiento tienen lugar dos veces al año. En otoño y en primavera, que es cuando los barcos cambian de destinos y tienen que realizar este tipo de travesías. Y son oportunidades para disfrutar de experiencias únicas.

Si quieres más detalles sobre este tipo de viajes o te ha quedado cualquier duda, puedes escribirnos por email a info@consejerosviajeros.com o dejar tus comentarios a continuación.

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