Puente del Inca, el origen divino en Argentina

El Puente del Inca es un lugar mágico, curioso, lleno de leyendas, ubicado en un paisaje impresionante al que toda persona que visite Argentina debería acudir. Yo lo descubrí casi por casualidad y fue uno de los rincones que más me marcaron en mi viaje por Sudamérica.

Situado en la provincia de Mendoza, famosa por sus vinos, y con sólo 132 habitantes permanentes, el Puente del Inca es una curiosa formación rocosa que forma un paso natural sobre el río Las Cuevas, creando un arco iris de colores derivado de las sales naturales (click sobre las fotos para agrandar).

Los curiosos colores de minerales en el Puente del Inca.
Los curiosos colores de minerales en el Puente del Inca.

Hoy en día, el lugar es un Área Natural protegida, ya que en la zona hay baños termales cuyas aguas curan numerosas afecciones. Este conocido puente natural de piedra se llama “del Inca” porque se cree que la realeza Inca descendía con frecuencia hasta a él para beneficiarse con sus medicinales aguas termales. Debajo del puente se encuentra una zona donde fluyen las tibias y terapéuticas aguas, a una temperatura entre 33 y 38 ºC, con propiedades curativas y anti estrés.

El impresionante paisaje que rodea el Puente.
El impresionante paisaje que rodea el Puente.

Desde el puente se despliegan cortinas de hielos y otras composiciones minerales que componen superficies jaspeadas por diversos colores. Entre las variadas tonalidades emergen también estalactitas. La formación se produjo por la erosión del río Las Cuevas, que creó un pasaje a través de las morrenas. Las aguas minero termales cementaron luego la zona con una carcasa ferruginosa, lo que le otorgó su curiosa forma y un colorido en los tonos del naranja, amarillo y ocre que hoy podemos ver.

La antigua estación de tren es hoy un hostal.
La antigua estación de tren es hoy un hostal.

El Puente del Inca tiene unos 48 metros de longitud, 28 de ancho y 8 de espesor, y se encuentra suspendido a 27 metros sobre el río. Esta curiosidad geomorfológica se encuentra a una altitud de 2700 metros sobre el nivel del mar, en la Cordillera de los Andes. Dista unos 180 kilómetros de la ciudad de Mendoza, cerca del paso fronterizo con Chile y de la entrada principal del Parque Nacional Aconcagua. De hecho, desde el puente se puede uno acercar a un mirador donde se observa el pico más alto de América y del mundo fuera de Asia, es decir, si no contamos los del Himalaya.

Tonos naranjas, amarillos y ocres cubren el Puente del Inca.
Tonos naranjas, amarillos y ocres cubren el Puente del Inca.

Algunas mañanas, el puente se baña con tonalidades doradas. Su luz reflejada en la nieve y el agua provoca el arco iris. Antiguamente se consideraba un lugar mágico que era sacralizado por los indios. La imaginación indígena concibió que el puente debía tener un origen divino. De ahí viene la Leyenda del Puente del Inca.

Hay varias versiones sobre esta Leyenda, así que os contaré aquí la que más me gusta a mí, aunque el principio es siempre el mismo.

Vista del Aconcagua a escasos metros del Puente.
Vista del Aconcagua a escasos metros del Puente.

La historia dice que el único sucesor del Imperio Inca estaba gravemente enfermo. Si éste llegaba a morir, desaparecía con él uno de los más poderosos Incas del Imperio. El pueblo y los médicos consultaron a los dioses y ellos les dijeron que el príncipe recuperaría la salud si se bañaba en unas aguas de maravilloso poder que existían en regiones sur del continente. Partieron de Cuzco y, llegados a cierto lugar, después de meses de travesía, se quedaron los indios maravillados ante la imponente majestad de uno de los colosos de la cordillera y exclamaron asombrados: ¡Acon-Cahua! Esto, traducido en su idioma, el quichua, significa “vigía o centinela de piedra”. Es lo que hoy conocemos como el Aconcagua, el pico más alto de América. El paso por esta quebrada se antojaba imposible, aunque al otro lado se encontraban las fuentes sanadoras. Hasta aquí, son todas las leyendas iguales.

El valle de Uspallata en nuestro camino a Mendoza.
El valle de Uspallata en nuestro camino a Mendoza.

Para conseguir cruzar el abrupto paso, cuenta la historia que los indios se abrazaron unos a otros y formaron un puente humano para que su rey cruzara. Entonces el Inca, caminando por encima de las espaldas de sus hombres, llevó a su hijo en brazos hasta la terma, en donde encontró la buscada cura. Cuando volvió atrás su mirada para agradecerles a sus guerreros, éstos se habían petrificado, creando el famoso puente. Otra versión dice que cayeron grandes piedras de manera mágica y que, impulsadas por los dioses, crearon el puente. Pero es mucho más mágica la primera historia.

Carretera en la frontera entre Chile y Argentina.
Carretera en la frontera entre Chile y Argentina.

Sea cual sea el origen de la Leyenda, el Puente del Inca es un lugar mágico para el visitante. La curiosa formación geológica, los colores, la misticidad, atrapan al visitante. Y es además una zona de inicio para explorar el impresionante valle de Uspallata o acercarse a Mendoza y conocer una ciudad famosa por sus vinos.

Si queréis más información sobre esta maravilla geológica natural o sobre otros destinos en Argentina, no dudéis en contactarme por email o bien dejar vuestros comentarios con preguntas y duda, estaré encantado de ayudaros.

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