Ruta por Vietnam, sus imprescindibles y algún extra

Cultura, historia, naturaleza, gastronomía, playa… Vietnam es un país que reúne en poco espacio todos los ingredientes imprescindibles de un viaje fascinante. Y con alguna sorpresa extra.

Mi primer contacto con Vietnam fue antes de llegar al país. En Laos conocimos a una japonesa recién llegada del lado vietnamita, totalmente aborrecida. Me sorprendió. Decía que el país era precioso pero la gente muy pesada, sucia y hasta antipática. Así que había que ir a comprobarlo.

Vietnam es un país para vivirlo y explorarlo. No te creas lo que oigas. Tiene una enorme riqueza histórica y cultural, y paisajes absolutamente asombrosos. Que la gente es pesada, sí, pero con una sonrisa, se vuelven amables.

Nuestra ruta por Vietnam la vamos a hacer de norte a sur. Podría ser a la inversa, no hay problema. Y te contamos los lugares imprescindibles que no te puedes perder, con algún destino extra si quieres profundizar un poco más. Con mapa al final.

Empezamos en Sapa, casi en la frontera con China. Naturaleza pura. Paisajes montañosos que se combinan con arrozales asombrosos. La mezcla de colores resulta espectacular. Es tierra de etnias tradicionales y uno de los destinos más bellos de Vietnam. Aunque también de los más turísticos. Pero su visita es inolvidable.

Y de Sapa saltamos a Hanoi, la capital. Una ciudad caótica, donde hay millones y millones de motos. Pero que a pesar del caos esta urbe te cautiva con su gran encanto. La zona del barrio viejo, el lago Hoan Kiem, sus mercados y sus templos te acaban fascinando. El Mausoleo de Ho Chi Minh es visita imprescindible para conocer la historia del país, así como el Templo de la Literatura, la primera Universidad de Vietnam, es obligada para empaparse de su cultura.

Dejamos Hanoi y a cuatro horas de viaje por una carretera llena de arrozales llegamos al que, quizá, es el principal atractivo de Vietnam, la bahía de Ha-Long. Resulta impresionante. Miles de rocas calizas salen abruptamente del mar. Algunas de ellas albergan cuevas fascinantes que puedes visitar en su interior. Navegar la bahía es mágico. Y entre las pocas islas habitadas de Ha-Long, Cat Ba es una de las grandes maravillas. Tranquila y olvidada, su naturaleza y sus playas son asombrosas.

Viajando hacia el sur, podemos visitar uno de los secretos de Vietnam, Tam Coc. Esta zona nos sorprenderá con sus arrozales, sus formaciones rocosas y sus cuevas de piedra caliza. Por algo se le conoce como la Ha-Long terrestre. El paisaje es absolutamente espectacular y exótico, con el paso del río entre gigantescas rocas y arrozales.

En la parte central de Vietnam tenemos otras dos joyas. Hue, la ciudad imperial, y Hoi An, la delicia vietnamita. La primera, con su historia, sus tumbas, su Ciudadela Imperial y sus pagodas resulta imprescindible para conocer el país. La segunda es una villa pesquera cautivadora. Aunque muy turística, Hoi An te atrapa con su encanto, sus casas coloridas, sus farolillos tradicionales y sus barcas de pesca. Más información aquí.

Y si tienes tiempo, desde Hoi An puedes visitar las ruinas del Imperio Cham en My Son, de gran importancia histórica. O ir a Da Nang, base de la armada norteamericana donde destaca China Beach.

Al sur del país podemos visitar Nha Trang si lo que buscamos son playas o hacer buceo. Pero no pasa nada si nos lo saltamos. O podemos ir a Dalat, escondida entre valles y montañas, con cascadas, vistas impresionantes y casas coloridas. Su entorno natural es imprescindible.

Lo que sí vale la pena visitar es el sorprendente pueblo de Mui Ne. Se trata de una villa de pescadores con una playa impresionante y, lo que es más curioso, dunas de colores. Un pequeño arroyo, conocido como el Manantial de las Hadas, atraviesa un bosque de bambú y las dunas cercanas tienen un color rojizo muy curioso. Pero además, la erosión de las rocas crea formas distorsionadas. Todo muy sorprendente, una explosión de colores.

Y acabamos nuestra ruta por Vietnam en Ciudad Ho Chi Minh, o Saigón. Es la ciudad más grande, moderna e importante del país, su motor económico. Y como no, con millones y millones de motos en sus calles. Cuidado. Ho Chi Minh mezcla modernidad, con gigantescos rascacielos, y tradición, con sus templos y pagodas. Vale la pena visitar la Oficina de Correos y la Catedral de Notre Dame justo al lado. O acercarse al Palacio de la Reunificación y a Union Square, con su precioso edificio del Ayuntamiento. Y si buscas compras, el mercado más grande de la ciudad, Ben Thann, no te defraudará.

Y desde Saigón puedes explorar los túneles de Cu Chi en un día o aventurarte en el Delta del río Mekong.  Si te gusta la historia, saber cómo se construyeron y se usaron los túneles de Cu Chi resulta muy curioso. Algunos son minúsculos. Y enormes. Y si prefieres la naturaleza o la vida local, vale la pena adentrarte en el Delta del Mekong para descubrir sus aldeas.

En Ho Chi Minh finalizamos nuestra ruta. Pero si buscas acabar con unos días de relax en la playa, no te pierdas la isla de Phu Quoc. Montañas, una densa selva tropical y playas paradisíacas de arena blanca pondrán el punto final perfecto a tu viaje por Vietnam.

Si quieres más información sobre esta ruta o tienes cualquier duda, puedes escribirnos por email a info@consejerosviajeros.com o dejar tus comentarios a continuación. Y si te ha gustados el artículo, compártelo en las redes sociales. Gracias!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.